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Carta a uno mismo

Carta a uno mismo

agosto 24, 2020 Blog 0

 

Este momento, es un momento sin precedentes en la historia moderna del mundo. Habíamos oído hablar de la peste negra de Europa pero parecía más un cuento escrito en un libro, que la realidad. Ahora nos estamos enfrentando a situaciones que ni en el peor de los escenarios soñábamos, parece una película de suspenso o terror. Por más que dejemos de oír noticias todo el tiempo y que practiquemos meditación, nos ejercitemos y cuidemos nuestro sueño, alimentación y pensamientos, en algún momento nos hemos sentido y nos sentiremos angustiados, sin rumbo.

Es cierto que en este momento no es bueno planear el futuro, para no sentirnos decepcionados, ni más angustiados, porque que no sabemos si las cosas seguirán igual, si los negocios van a continuar de la misma manera o los empleos. Lo que si podemos hacer ahora es permanecer en el aquí y en el ahora, ver las cosas como son, no como nos gustaría que fueran y buscarle el lado bueno a lo que tenemos.

Ahora quiero proponerles que se escriban una carta para ustedes mismos dentro de un año. Si, así como me leyeron: para que la lea su YO del futuro.

Para escribir esa carta debemos proyectarnos un poco al futuro, pensar ¿cómo será ese YO del futuro?, probablemente igual a mi YO del pasado, lleno de ocupaciones, sin tiempo, preocupado por consumir, por comprar cosas de moda, artículos costosos que le darán estatus, o tal vez esté preocupado por hacer, por aprender, por conocer, por continuar, tal vez esté decepcionado, triste, angustiado, deprimido o tal vez esté feliz y logró los sueños que quería alcanzar (para lograrlos, hay que soñarlos). ¿Cómo serán las condiciones en que podría vivir ese YO del futuro?, les propongo que nos demos un tiempo para pensar en nosotros mismos en el futuro.

La idea de escribir esta carta es para que valoremos todo lo que tenemos en este momento, que no vemos por estar angustiados pensando en un futuro, que quizás ni llegue. Pararnos a pensar qué tenemos en este momento, que es mucho mejor que lo que tuve antes y que podrá ser mejor que lo que venga después. Las personas que me acompañan, que hacen parte de mi vida, el lugar que habito, las posibilidades laborales que  tengo, el tiempo que me sobra para hacer el ejercicio que necesito, aprender lo que nunca tuve tiempo de aprender, limpiar todo tan a fondo que por fin quede impecable la casa y la cabeza… y así podrían continuar infinito.

¿Qué otras cosas son importantes en este momento a parte de las mencionadas? El cariño que nos expresan nuestros seres queridos, nuestros amigos, nuestra familia, las personas con las que convivimos a diario, el espacio y el tiempo que tenemos para conocer a los que están más cercanos y a nosotros mismos… ¿Qué tal está resultando ese encuentro contigo mismo? ¿Eres una persona agradable? ¿Sabes divertirte? ¿Eres positivo? ¿Observas lo mejor de ti, de los otros, de las circunstancias? ¿Eres propositivo? ¿Disfrutas al estar contigo?

Esta carta no solamente es importante para ver las cosas como son en este momento y para valorar las pequeñas cosas que tenemos, valorar la vida simple, la verdadera, porque las cosas superfluas no las estás usando: el carro está parqueado, las joyas guardadas, al igual que la ropa lujosa, el maquillaje, etc. Esta carta también es muy importante para que en el futuro no olvidemos de dónde venimos, quienes somos, las experiencias que nos fortalecieron, porque sin duda esta experiencia que estamos viviendo es una de esas.

Es muy importante no olvidar todo lo que está sucediendo ahora, esta enseñanza sobrenatural, que nos ubica en el lugar que debemos estar, recordarnos en el futuro que somos los que dominamos nuestro tiempo y  no al revés. Recordarle a ese YO del futuro que no se olvide de ser niño, de divertirse, disfrutar y jugar, y explicarle que pasa si no lo hace (ya tenemos suficiente experiencia en eso: nos volvemos amargados, tristes, melancólicos).

Decirle a ese YO del futuro que ojalá haya sabido crecer y adaptarse sin perderse por el camino. Que quiero que en el futuro vuelva a escribir otra carta a ese otro YO futuro y que así se haga más fuerte la prueba de que existen sueños que merecen la pena: tanto ser imaginados, como planificados, como vividos, incluso no materializados. Decirle por último a ese YO del futuro que VIVA, realmente, así, en mayúsculas.

¿Qué te pareció el tema de hoy? Escríbeme si tienes preguntas, dudas o inquietudes, estaré atenta a acompañarte. ¡No dudes en contactarte conmigo! ¡Hasta la próxima!

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